lunes, 27 de abril de 2009

Carta privada hecha pública (disculpen el exhibicionismo)


Epístola rimada y favor

Con mi tinta hecha puntos de luz
por el Windows roñoso que no une,
con mis poemas, que no son cara o cruz,
pues ni a bodrios ni a ripios son inmunes,

con verso y reverso –que son libres-
te envío pulsaciones electrónicas
que son balas virtuales sin calibre
a ver si me escribes una crónica.

Quiero decir, Fabián donde enfabiano,
que acudo a tu vera por favores:
a pedir en tertulia, tertuliano,
que tus dedos sean mis delatores;

sé que sabes mis poses oficiales,
mis ínfulas de chulo en una mesa,
y creo que intuyes mis miedos arrabales
que me hacen dudar de mis promesas.

Quiero dar a estos poemas sepultura,
engraparlos en libros publicables,
no sin darles su mano de pintura
o desechar lo que sea desechable,

por eso me acerco como amigo
a pedir que no me quieras un rato,
que me seas ajeno para ser testigo
de la poesía mal servida en este plato…

todo en ellos es provisional,
pido tachones, bostezos, recortes,
piropos –si hubieren- no está mal,
o sea, que compuesto te descomportes,

que los leas de frente y de reojo,
como libros y poema por poema,
ya veré yo después si me enojo
si tus dardos me inyectan enfisema;

en todo caso tienes esta carta,
que te absuelva y que compruebe
que he sido yo solito el que se infarta
si esperando lluvia me cae nieve.

Podés claro, obviar la comisión,
que no paga y cansa más de lo que reta,
pasa que de mis amigos, cabrón,
vos sos, sabés, el único poeta.

Abril 2009/ Eduardo

2 comentarios:

Jenaro dijo...

Jajajaja!! Está muy biebn lograda! Lo hace sentir a uno un persionaje decimonónico venido a más en el siglo XXI (porque nadie duda que los personajes decimonónicos eran bien aburridos)

C.A. Fallas dijo...

Yo lo dudo!!! no, no, son varas... a mi ese raid de las medias altas nunca me matizo. Pero si tiene un raid como victoriano, lo que vendría a ser un posvictoriano.